El Consell Insular de Menorca pondrá en marcha este próximo 15 de mayo la nueva Oficina Insular de la Vivienda, un servicio de atención, asesoramiento jurídico y acompañamiento social destinado a residentes con dificultades relacionadas con el acceso a la vivienda.
La iniciativa, presentada este martes por el presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, y la consejera de Ordenación Territorial y Turística, Núria Torrent, recupera una fórmula que ya había existido en Menorca durante anteriores legislaturas, aunque con un modelo de gestión diferente.
En esta ocasión, el servicio ha sido adjudicado a la empresa privada La Factoría Gestión y Consultoría SL por un importe anual de 138.438,99 euros, IVA incluido, con una duración inicial de un año y posibilidad de prórroga hasta cinco ejercicios.
La oficina funcionará desde el local del IBAVI en Mahón, con posibilidad de desplazar también la atención a Ciudadela, y contará con un equipo multidisciplinar formado por profesionales de trabajo social, asesoramiento jurídico y apoyo administrativo.
Un modelo que ya había existido
En el año 2018, bajo gobiernos progresistas en el Consell, Menorca ya había impulsado una oficina insular de vivienda social y servicio de acompañamiento, gestionada entonces por Provivienda, una entidad social sin ánimo de lucro especializada en exclusión residencial.
Aquel servicio también combinaba asesoramiento jurídico, atención social, mediación residencial y acompañamiento a familias con riesgo de pérdida de vivienda, con un equipo formado por abogacía, trabajo social y apoyo administrativo.
La diferencia principal entre ambos modelos reside en el perfil del gestor externo. Mientras el servicio de 2018 estaba vinculado al tercer sector social y a la atención de la vulnerabilidad residencial, el nuevo contrato del Consell recae sobre una consultora privada especializada en gestión y servicios.
El Consell defiende que la nueva oficina pretende ofrecer "herramientas, apoyo y acompañamiento" a personas con dificultades de acceso a la vivienda o problemas vinculados a hipotecas, contratos de alquiler o trámites administrativos.
"Este servicio no será solo un punto de información. Será una oficina cercana, útil y de acompañamiento real a las personas", afirmó Vilafranca durante la presentación.
Cómo funcionará el nuevo servicio de vivienda
Según el pliego técnico del contrato, el Servicio de Acompañamiento en Materia de Vivienda deberá ofrecer atención gratuita y universal tanto en cuestiones vinculadas al acceso a una vivienda como en la defensa jurídica para mantenerla.
El modelo previsto contempla un equipo mínimo formado por un trabajador social, un abogado y un administrativo, los tres a jornada completa. El servicio deberá gestionar situaciones relacionadas con desahucios, impagos de alquiler o hipotecas, cláusulas abusivas, pobreza energética, ayudas públicas y asesoramiento en contratos de alquiler o compra.
El pliego establece también que la empresa adjudicataria deberá aportar sistemas propios de gestión de expedientes, equipos informáticos, herramientas de protección de datos, telefonía móvil y medios de desplazamiento para el personal técnico.
Entre las funciones previstas se encuentra la elaboración de informes sociales, la coordinación con servicios sociales municipales, la mediación hipotecaria y el seguimiento de familias con dificultades residenciales. El servicio deberá abrir al menos 20 horas semanales e incluir atención en horario de tarde.
“El servicio deberá prestar asesoramiento social y jurídico especializado, así como acompañamiento personalizado en procesos vinculados a la vivienda habitual”.
El informe técnico de valoración del concurso considera que la propuesta presentada por La Factoría Gestión y Consultoría SL es “adecuada” y “viable” en aspectos como la organización interna, las herramientas de seguimiento y la planificación general del servicio.
Los técnicos valoran positivamente la incorporación de herramientas propias de control de expedientes, mecanismos de mediación hipotecaria y sistemas de seguimiento social, así como la previsión de atención presencial también en horario de tarde.
A pesar de ello, el mismo informe también señala carencias en la concreción de algunas medidas de coordinación externa y en las propuestas de alquiler social, consideradas “genéricas” en determinados apartados.
Una crisis mucho más profunda que la de 2018
La recuperación de este tipo de oficina llega, sin embargo, en un contexto residencial notablemente más tensionado que hace siete años.
Los datos del mercado inmobiliario muestran una escalada sostenida de los precios de la vivienda en Menorca durante las últimas décadas, especialmente después de 2015, mientras la capacidad de generar nueva oferta residencial ha avanzado a un ritmo muy inferior al del crecimiento demográfico.
Un estudio publicado recientemente señala que Menorca ha pasado de tener aproximadamente 75.000 residentes en el año 2001 a superar los 102.000 habitantes en 2025, mientras el número de viviendas principales ha crecido de forma mucho más moderada.
El mismo informe apunta también a un fenómeno de desviación progresiva de vivienda hacia usos turísticos, temporales o no residenciales, hecho que reduciría la disponibilidad real de vivienda para residentes.
Esta situación ha convertido el acceso a la vivienda en una de las principales preocupaciones sociales de la isla, especialmente entre jóvenes, familias con rentas medias y trabajadores temporales.
Acompañamiento social ante un problema estructural
La nueva Oficina Insular de la Vivienda se centrará principalmente en tareas de información, diagnóstico, asesoramiento jurídico y derivación de casos, con atención presencial, telefónica y telemática.
Según el Consell, el servicio también permitirá coordinar recursos existentes y facilitar el acceso de los ciudadanos a ayudas y mecanismos públicos relacionados con la vivienda.
Paralelamente, el equipo de gobierno insular defiende que su estrategia va más allá de la oficina e incluye medidas como la retirada de más de 1.500 plazas turísticas, la compra de suelo público para impulsar vivienda protegida conjuntamente con el IBAVI y futuros procesos de adquisición de viviendas ya construidas.
Con todo, diversos estudios sobre el mercado residencial menorquín coinciden en que el principal desequilibrio sigue siendo la insuficiente oferta estructural de vivienda disponible ante el aumento de la demanda residente.
En este contexto, la nueva oficina abre como una herramienta de acompañamiento social y administrativo en medio de una crisis residencial que, según admiten tanto instituciones como analistas del sector, sigue sin una solución rápida a corto plazo.

