El Pedra Viva disfruta del tributo con 'Pasión' por García Lorca

Ciutadella Digital
4 min de lectura

Desde el primer acorde, quedó claro que este no sería un concierto cualquiera. Pasión Vega, con su voz pura y una interpretación llena de sentimiento, se convirtió en el vehículo perfecto para resucitar a Federico García Lorca, demostrando que, aunque lo mataron e intentaron silenciar su voz, su legado sigue vivo y resonando con fuerza en la memoria colectiva.

El repertorio escogido por la cantante malagueña fue un viaje por el mapa sonoro de Lorca, con piezas que iban desdeEl pequeño vals vienés, adaptación musicada por Leonard Cohen y transformada en cante jondo por Enrique Morente, hasta La leyenda del tiempo, poema que Ricardo Pachón vistió de música para la voz inmortal de Camarón de la Isla. En cada interpretación, Pasión Vega mostró un respeto profundo por las obras originales, pero aportando a la vez un sello personal que hacía que cada canción sonase viva, actual y emocionante.

Víctor Clavijo y la fuerza de la palabra

El actor Víctor Clavijo, con una presencia magnética y una voz potente, fue el encargado de dar vida a los poemas de Lorca. Sus recitaciones actuaron como el complemento perfecto a la música de Pasión Vega, creando momentos de una intensidad notable. Clavijo supo captar la esencia del poeta granadino, haciendo que sus palabras resonaran con fuerza en el silencio respetuoso del público.

La interpretación musical corrió a cargo de un trío de músicos de gran nivel. Jacob Sureda, en la dirección musical y al piano, fue el arquitecto sonoro de la velada, tejiendo con sensibilidad el marco ideal para la voz de Pasión Vega. José Vera, al contrabajo, aportó profundidad y solidez rítmica, mientras que Javier Ktumba, a la percusión, sumó matices de exotismo y pasión que completaron el cuadro musical.

Un viaje sonoro y emocional

Lorca Sonoro no fue solo un concierto, sino un auténtico viaje emocional a través de la obra del poeta. Las canciones transportaron al público a la España de principios del siglo XX, evocando imágenes y sentimientos que parecían surgidos directamente de las páginas de sus libros. A lo largo de toda la velada quedó patente la capacidad de Pasión Vega para combinar tradición y modernidad con maestría, situando a Lorca como eje central del relato musical.

Un tributo eterno

A Lorca Sonoro, Pasión Vega alcanzó un equilibrio difícil: rendir homenaje a un gigante de la literatura sin perder su propia identidad artística. Su voz, rica en matices y emociones, sumada a la fuerza interpretativa de Víctor Clavijo y a la solidez musical de la banda, convirtieron la noche en las Pedreres de Cala en Blanes en una experiencia inolvidable. El espíritu de Lorca resucitó en cada nota y en cada verso, recordándonos que su legado sigue vivo y presente en nuestros corazones.

Compartir este artículo