Alaior fue Liverpool por una noche con The Beatless Tribute

El CC3 de Alaior se convirtió el sábado por la noche en una auténtica máquina del tiempo. Por unas horas, la sala dejó de ser Menorca para transformarse en Liverpool, gracias a la energía y la fidelidad sonora de The Beatless Tribute, que hizo revivir la beatlemanía ante un público entregado desde el primer minuto.

El arranque del concierto fue directo y eléctrico, con un bloque inicial que disparó la euforia colectiva. Can't Buy Me Love, She Loves You e I Want To Hold Your Hand sonaron como un pistoletazo de salida imparable, convirtiendo la sala en un coro compartido. El CC3 demostró, una vez más, su capacidad para crear atmósfera y complicidad entre el escenario y el público.

La banda no olvidó tampoco la vertiente más cruda y rock and roll de los primeros Beatles. Versiones como Roll Over Beethoven o Long Tall Sally recuperaron aquel pulso salvaje de los inicios, recordando que antes de convertirse en mito, el cuarteto de Liverpool era puro nervio y sudor.

La segunda parte del concierto abrió la puerta a una etapa más madura y emocional. Come Together y While My Guitar Gently Weeps generaron algunos de los momentos más intensos de la noche, con una comunión absoluta entre músicos y asistentes. A pesar de un repertorio cargado de clásicos, Hey Jude fue la elegida para el cierre: un final apoteósico, cantado a pleno pulmón, que selló el clímax del concierto.

Y cuando parecía que todo había terminado, el CC3 volvió a reinventarse. A partir de la una de la madrugada, DJ Tommy J tomó la cabina y convirtió la sala en una pista de baile, alargando la celebración hasta bien entrada la noche.

Una velada donde la nostalgia no miró atrás, sino que latió en presente. Y una nueva demostración de que el CC3 de Alaior es mucho más que un escenario: es un espacio capaz de hacer viajar al público sin salir de la isla.