Ciutadella comenzará a sancionar las velocidades superiores a los 30 km/h dentro del núcleo urbano a partir del 1 de marzo, coincidiendo con la entrada en funcionamiento de un nuevo radar homologado adquirido gracias al convenio de colaboración con la Agencia Tributaria de las Islas Baleares (ATIB).
La medida llega después de años de seguimiento mediante radares pedagógicos, dispositivos informativos que, a pesar de no tener capacidad sancionadora, han permitido a la Policía Local recoger datos periódicos sobre el comportamiento de los conductores en zonas con límite de 30 km/h.
Incumplimientos reiterados del límite urbano
Las estadísticas obtenidas por los radares pedagógicos evidencian un nivel de incumplimiento considerable del límite establecido. La mayor parte de los vehículos circulan en una franja que oscila entre los 30 y los 50 km/h, superando así la velocidad permitida.
Los casos de conductores que superan los 50 km/h son más puntuales, pero no inexistentes. De hecho, los dispositivos han detectado en diversas ocasiones conducciones temerarias con velocidades superiores a los 100 km/h en tramos limitados a 30, situaciones que multiplican el riesgo para peatones y otros usuarios de la vía.
Del radar pedagógico al radar sancionador
Hasta ahora, los radares pedagógicos cumplían una función disuasoria e informativa, pero al no estar homologados no podían generar sanciones. Esta situación cambia con la incorporación de un radar móvil de control de velocidad que sí ofrece garantías jurídicas y prueba válida de infracción.
El nuevo dispositivo permitirá tramitar sanciones económicas y, si procede, la retirada de puntos del carnet de conducir, una potestad que también tienen los agentes de la Policía Local en función de la gravedad de la infracción.
Colaboración con la ATIB
En el marco del convenio con la Agencia Tributaria de las Islas Baleares, la ATIB ha puesto a disposición de la Policía Local terminales portátiles para la tramitación inmediata de las sanciones, así como el radar móvil homologado.
Este acuerdo también prevé la mejora progresiva de los dispositivos de control de tráfico de los que dispone el cuerpo municipal, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y garantizar el cumplimiento efectivo de la normativa.
Seguridad y prevención
La limitación de 30 km/h en entornos urbanos responde a criterios de seguridad y reducción de la siniestralidad, especialmente en vías compartidas con peatones. Diversos estudios apuntan que la probabilidad de lesiones graves o mortales disminuye significativamente cuando los impactos se producen a velocidades inferiores a los 30 km/h.
Con esta nueva fase de control, el Ayuntamiento da el paso de la pedagogía a la sanción efectiva, con el mensaje claro de que el límite no es orientativo, sino obligatorio.

