El Ayuntamiento de Ciutadella tiene en marcha la contratación del servicio de seguridad privada y auxiliares para las fiestas de Sant Joan de los años 2026 a 2029, en un proceso que evidencia la complejidad del dispositivo y refuerza la demanda de una financiación institucional más amplia.
El contrato, aún pendiente de adjudicación formal, tiene un presupuesto de 533.000 euros sin IVA —cerca de 645.000 euros con impuestos incluidos— y solo ha recibido una oferta, la de la empresa Trablisa (Transportes Blindados S.A.), que ha superado las fases de valoración.
Reclamación de implicación autonómica
En paralelo a la licitación, el consistorio ha trasladado al Govern balear la necesidad de una implicación económica estable en la financiación del dispositivo de seguridad.
La petición se ha dirigido a la presidenta, Marga Prohens, y llega después de que la aportación autonómica haya desaparecido en el último ejercicio.
Desde el Ayuntamiento se defiende que Sant Joan es un evento de alcance autonómico, hecho que debería tener una correspondencia institucional en su financiación.
Un dispositivo complejo y coordinado
El contrato se basa en el Plan Director de Seguridad y articula un despliegue amplio de vigilantes y auxiliares en los puntos clave de la fiesta.
Incluye filtros de acceso, control de tarimas y zonas restringidas, informadores de pasillos en los Jocs des Pla, vigilancia nocturna durante los días previos y coordinación con la Policía Local.
Según establece el Plan Director de las fiestas, el control de los accesos corresponde a los cuerpos y fuerzas de seguridad, principalmente a la Policía Local, como autoridad responsable del orden público durante los actos.
En este marco, la seguridad privada actúa como apoyo auxiliar dentro del dispositivo global, colaborando en tareas de control, información y gestión de flujos, pero sin asumir funciones propias de seguridad pública.
En momentos clave, el despliegue puede movilizar a más de 50 auxiliares solo para el control del pasillo, además de decenas de vigilantes en diferentes puntos del núcleo urbano.
Propuesta técnica con matices
La propuesta presentada por Trablisa apuesta por protocolos específicos de control de accesos y medidas para gestionar la masificación, así como procedimientos generales ante emergencias e incidencias.
Los técnicos municipales validan la estructura, aunque señalan aspectos mejorables, como la concreción de los protocolos de emergencia, la definición de escenarios específicos y algunos elementos de formación y comunicación.
A pesar de estas observaciones, el proyecto cumple los requisitos del pliego y permite continuar la tramitación.
Garantizar la seguridad, una obligación municipal
El Ayuntamiento recuerda que, como organizador de las fiestas, tiene la obligación de garantizar la seguridad de los participantes y asistentes, y que no dispone de medios propios suficientes para asumir este dispositivo sin apoyo externo.
Una fiesta con dimensión de país
Con esta licitación y la petición al Gobierno, Ciutadella sitúa a Sant Joan en un escenario institucional más amplio.
Una fiesta con raíz local, pero con una dimensión que ya trasciende el ámbito municipal.
Y con esta dimensión, el mensaje es claro: hace falta también una implicación institucional a la altura.

