El Consell Insular de Menorca destinará este año 200.000 euros al convenio con Cruz Roja para reforzar la atención a personas en situación de vulnerabilidad, garantizar el acceso a productos básicos y ampliar la respuesta ante el sinhogarismo. La cantidad supone un incremento del 32,45% respecto a los 151.000 euros destinados el año pasado.
La principal novedad del nuevo convenio es territorial: el programa de atención a personas sin hogar, que hasta ahora había concentrado su intervención en el municipio de Mahón, se extenderá durante 2026 a los ocho municipios de Menorca.
Más recursos ante una demanda que crece
El incremento de la dotación se produce en un contexto en el que, según los datos facilitados por el propio Consell, la demanda global de ayudas ha crecido un 65% desde 2019.
El convenio articula dos líneas principales de intervención. Por un lado, la garantía alimentaria; por otro, la prevención y la atención a las personas en situación de sinhogarismo.
En materia de alimentación, Cruz Roja facilita tarjetas de ayuda que permiten a las personas beneficiarias adquirir directamente alimentos y otros productos de primera necesidad. El sistema busca dar una respuesta más rápida y preservar la autonomía de las personas usuarias, a la vez que evita la estigmatización asociada a otras formas de ayuda alimentaria.
Durante 2025, este programa registró 1.497 respuestas y atendió a 847 personas en toda Menorca.
La actuación complementa el Programa Básico, financiado por la Comisión Europea a través del Fondo Social Europeo Plus (FSE+), y permite llegar también a personas que no pueden acceder a este sistema. Entre los colectivos que el Consell identifica hay personas mayores, personas que viven solas, personas con discapacidad y personas con ingresos insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
El sinhogarismo deja de ser solo una cuestión de Mahón
La otra gran línea del convenio se centra en las personas que no disponen de un alojamiento estable. El programa incluye la detección e identificación de casos, la entrega de alimentos y productos de abrigo, información sobre los recursos disponibles y acompañamiento personal, social y sanitario.
Durante 2025, 44 personas en situación de sinhogarismo fueron atendidas mediante este programa. Hasta ahora, sin embargo, la intervención se había concentrado en el municipio de Mahón.
A partir de este año, la actuación se extenderá a todos los municipios de Menorca. El objetivo es facilitar la detección de casos que pueden quedar fuera de los circuitos de atención y garantizar que las personas que se encuentran en situación de exclusión residencial puedan acceder a los recursos disponibles con independencia del municipio donde se encuentren.
La ampliación territorial es especialmente relevante porque el sinhogarismo no es una realidad limitada a los grandes núcleos de población. La falta de vivienda, la precariedad económica y las dificultades para acceder a una red estable de apoyo pueden generar situaciones de exclusión que no siempre son visibles ni llegan a los servicios públicos.
200.000 euros para reforzar la atención social
El nuevo convenio eleva la dotación hasta los 200.000 euros, 49.000 más que en 2025. El incremento del 32,45% permite, según el Consell, consolidar la capacidad de respuesta de los programas y ampliar su cobertura al conjunto de la isla.
Los datos aportados por la institución insular muestran, en cualquier caso, una presión creciente sobre los recursos de atención: la demanda global de ayudas ha aumentado un 65% desde 2019.
El convenio entre el Consell y Cruz Roja combina así la atención inmediata —alimentación, ropa de abrigo y cobertura de necesidades básicas— con el acompañamiento social y sanitario de personas que se encuentran en situaciones de exclusión.
La ampliación del programa a todos los municipios representa un cambio en el alcance territorial de la intervención. El reto, más allá del incremento presupuestario, será garantizar que esta red de atención llegue efectivamente a las personas que quedan fuera del sistema y que las situaciones de vulnerabilidad no se conviertan en situaciones permanentes de exclusión social.

