El 9 de julio, la conmemoración que el pueblo de Ciudadela hace de los hechos del 'Año de la Desgracia',
escenificará mañana institucionalmente el punto final del mandato de Juana Mari Pons como alcaldesa de Ciudadela.
La conferencia institucional correrá a cargo de Miquel Àngel Limón Pons,
ya jubilado, pero que durante dos décadas ha sido responsable del protocolo municipal
y muy cercano a los alcaldes de turno, desde Pau Lluch hasta Joana Gomila.
Limón despedirá simbólicamente a la actual alcaldesa, que dejará el cargo en los próximos días
a raíz de la moción de censura presentada por los grupos de izquierda,
que disponen de mayoría absoluta en el consistorio.
Sesión solemne del Nueve de Julio
Ciudadela celebrará el 9 de julio con una sesión extraordinaria y solemne,
especialmente significativa este año, en el que la ciudad recordará los hechos
del 'Año de la Desgracia', ocurridos hace 466 años.
El acto será presidido por la alcaldesa Juana Mari Pons.
La corporación municipal, encabezada por los maceros,
saldrá en procesión desde la Alcaldía de Gala hasta el Salón Gótico,
donde se colocará el Acta de Constantinopla sobre la mesa de presidencia.
Lectura del Acta y conferencia institucional
La secretaria del Ayuntamiento, Caterina Barceló Martí,
será la encargada de leer el Acta de Constantinopla,
levantada por el notario Pere Quintana como testimonio de los hechos.
A continuación, la alcaldesa dará la palabra a Miquel Àngel Limón Pons,
doctor en periodismo, que pronunciará la conferencia titulada
«Los avatares viajeros del Acta de Constantinopla».
Durante el acto también se entregarán los premios de los concursos
de Imagen y de Poesía para la Estampa de las Fiestas de San Juan 2024.
Misa en la Catedral
Después de la sesión solemne, el consistorio asistirá a una misa en la Catedral,
una tradición recuperada el año pasado por el gobierno conservador,
después de que durante las dos anteriores legislaturas de izquierdas
se hubiera optado por suprimir este acto religioso
y reducirlo a un breve responso en la plaza.
Habrá que ver si el futuro consistorio presidido por Llorenç Ferrer
mantener esta presencia institucional en la Catedral
o volver a centralizar el acto en el Born.

