Ciutadella recupera el color progresista en el gobierno municipal.
Trece meses después de las elecciones municipales,
la izquierda ha hecho valer la mayoría que le otorgaron las urnas
para expulsar al Partido Popular de la alcaldía
y convertir al socialista Llorenç Ferrer en nuevo alcalde de la ciudad.
La secretaria de la corporación municipal, Caterina Barceló,
fue contando una a una las papeletas depositadas de manera secreta
hasta certificar un resultado de once votos favorables a la moción
frente a diez en contra.
De esta manera, la mayoría absoluta del plenario
hizo efectivo el cambio de color político en el Ayuntamiento de Ciutadella.
PSOE, PSM y Ciutadella Endavant gobernarán el municipio
durante los casi tres años que restan hasta las próximas elecciones municipales.
Sin solución de continuidad, el nuevo alcalde deberá asumir la vara de mando
sin margen para la adaptación.
Tal como quedó claro durante el Pleno de la moción,
la nueva oposición no tiene intención de conceder ninguna tregua
en el inicio de esta nueva etapa política.
Una sala de plenos llena evidenció la fuerte polarización
que ha generado la moción de censura.
Los dos bloques políticos movilizaron a sus apoyos,
pero a pesar de algunos momentos de tensión,
la sesión se desarrolló con normalidad institucional.
De esta manera concluye un gobierno del Partido Popular
que, a pesar de resultar sorprendente,
nació con fecha de caducidad.
No respondía a la voluntad mayoritaria de las urnas,
sino a la falta de acuerdo de las fuerzas de izquierda
para reeditar un pacto de gobierno en junio de 2023.
El poco tiempo disponible,
la tensión postelectoral
y diversas desavenencias entre las formaciones
impidieron inicialmente aquel acuerdo.
Con el paso de los meses, sin embargo,
la etapa en la oposición ha permitido reconstruir confianzas,
establecer sinergias
y culminar en la moción de censura
que hoy ha prosperado.

