El próximo 6 de marzo, Ca'n Saura acogerá un acto organizado por "Fem-ho en català" para reivindicar la figura y el legado de Pilar Vinent, vinculada durante cuarenta años a la política lingüística del Consejo Insular de Menorca. La convocatoria llega en un momento en que el Reglamento de Usos Lingüísticos se encuentra en proceso de modificación y ha reabierto el debate público sobre el modelo lingüístico institucional.
El acto contará con la participación del activista cultural Moritz y de la normalizadora lingüística Eva Florit, en una conversación que pretende poner en perspectiva una trayectoria profesional que ha marcado diversas décadas de despliegue normativo y pedagógico en torno al catalán en la administración insular.
Cuatro décadas de trabajo sostenido
Pilar Vinent fue una de las figuras clave en la consolidación de la política lingüística del Consejo Insular desde los primeros años de despliegue del autogobierno. Su labor se centró en el establecimiento de criterios de uso institucional, la formación del personal público, el asesoramiento técnico a los departamentos y el apoyo a los centros educativos y entidades sociales.
Durante décadas, la normalización lingüística en Menorca se construyó desde una perspectiva técnica y progresiva, basada en la incorporación efectiva del catalán a la administración, sin estridencias y con voluntad de consenso. En una entrevista publicada en 2013, Vinent defendía que la normalización no era una imposición, sino una herramienta de cohesión, y que la lengua propia debía poder ejercer con naturalidad su papel institucional.
Una voz que también ha presentado alegaciones
El reconocimiento coincide con la modificación del Reglamento de Usos Lingüísticos impulsada por el Partido Popular en el Consejo Insular. El nuevo texto ha generado un amplio movimiento de alegaciones por parte de entidades culturales, profesionales y particulares. Entre las personas que han presentado observaciones figura la plataforma Fem-ho en català, que ve en la modificación un claro retroceso del catalán, e incluso la propia Pilar Vinent.
Su intervención en este proceso no es menor: representa la mirada de alguien que contribuyó decisivamente a diseñar el modelo anterior y que ahora considera necesario revisar algunos de los cambios propuestos. El debate actual, por tanto, no se produce en el vacío, sino sobre una arquitectura normativa que se fue construyendo a lo largo de décadas.
Memoria institucional y presente
El acto del 6 de marzo no es solo un homenaje personal. Es también una manera de revisar una etapa concreta de la política lingüística insular, marcada por la consolidación del catalán como lengua de uso ordinario en la administración y por la voluntad de integrarlo con criterios de profesionalidad y seguridad jurídica.
La figura de Pilar Vinent simboliza este periodo de despliegue paciente y sostenido. En un momento en que la normativa se redefine, quizás por intereses más políticos y no técnicos, y las alegaciones acumulan argumentos jurídicos, recuperar esta trayectoria aporta contexto y perspectiva a un debate que vuelve a ocupar el centro de la vida institucional menorquina.

