Imaginar un mundo nuevo no es solo un lema. Es una declaración de intenciones. Con la presentación de la Temporada 2026, la Orquesta de Cámara de Menorca propone mucho más que una sucesión de conciertos: invita al público a escuchar la música como un espacio de reflexión, de transformación y de diálogo con el presente.
La música como motor de cambio
La nueva temporada se inspira en la Sinfonía del Nuevo Mundo de Antonín Dvořák, pero el referente va mucho más allá de una obra concreta. El hilo conductor es la capacidad de la música para imaginar realidades diferentes, para abrir miradas y para conectar culturas, emociones y contextos históricos.
Según el director artístico de la OCIM, Francesc Prat, la programación se ha concebido como "un diálogo constante entre compositores que, en cada época, han sabido imaginar mundos nuevos desde miradas muy diferentes", estableciendo puentes entre pasado y presente.
Diálogos creativos: cuatro proyectos, cuatro miradas
La Temporada 2026 se articula en cuatro grandes proyectos que ponen en relación a compositores y universos creativos.
El primero, Orígenes: Bach y Rameau, mira a los fundamentos del lenguaje orquestal. Por un lado, la arquitectura musical y abstracta de Bach; por otro, el mundo narrativo y evocador de Rameau. El programa tiene un valor añadido: los solistas son músicos de la propia orquesta, hecho que pone de relieve el nivel artístico de la plantilla.
El proyecto central, El Nuevo Mundo: Dvořák y Florence Price, aborda la música como espacio de transformación cultural e identitaria. Dvořák integra las influencias americanas dentro de su tradición europea; Price, compositora afroamericana, imaginó y construyó un nuevo mundo musical en un contexto profundamente adverso.
En otoño, Renacer: Schubert y Tartini contará con la participación de Gordan Nikolić, violinista y director con una trayectoria internacional destacada. Un proyecto que pone el acento en la inspiración y el crecimiento colectivo.
La temporada se cerrará con Transformación: Chaikovski y Strauss, un programa que juega con el simbolismo del agua —el lago, el río— como metáfora de cambio, fluidez y paso hacia un nuevo ciclo.
Una orquesta con compromiso social
Más allá de la programación artística, la Temporada 2026 refuerza la dimensión social del proyecto. Todos los conciertos se incluirán dentro del programa Apropa Cultura, facilitando el acceso a la música a personas en situación de vulnerabilidad.
«La cultura debe ser accesible, también para las personas que tienen más dificultades para acceder a ella», subrayó la presidenta de la OCIM, Esther Pons, poniendo el acento en la vocación inclusiva de la orquesta.
Un proyecto cultural arraigado en el territorio
La presentación de la temporada contó con un amplio apoyo institucional, que puso en valor el papel de la OCIM como proyecto cultural de país. Tanto el Govern balear como el Consell Insular y los ayuntamientos coincidieron en destacar la importancia de disponer de una orquesta profesional estable en Menorca.
Desde Ciutadella, se remarcó el valor de poder disfrutar regularmente de los conciertos en el Teatre des Born y el retorno cultural que esto genera para la ciudad.
Escuchar para imaginar
Con Imaginar un mundo nuevo, la OCIM reafirma una manera de entender la música que va más allá del escenario. Una música que no solo se interpreta, sino que se piensa, se comparte y construye comunidad.
La Temporada 2026 no promete respuestas cerradas. Propone, simplemente, escuchar con atención y dejarse interpelar. Y, quizás, imaginar —juntos— un mundo nuevo.

