La jubilación del subinspector Lluís Sánchez tras cuarenta años de servicio en la Policía Local de Ciutadella no solo cierra una de las trayectorias profesionales más largas y reconocidas del cuerpo, sino que también deja la escala ejecutiva bajo mínimos en un momento en que el Ayuntamiento trabaja para reorganizar de manera urgente la estructura de mando.
Durante el acto de despedida, celebrado esta semana, compañeros y responsables municipales quisieron rendir homenaje a una carrera marcada por el liderazgo, la vocación de servicio y la formación de varias generaciones de agentes. En el mensaje de reconocimiento se destacó especialmente su labor al frente de los equipos de tráfico, su capacidad de gestión y su lealtad al cuerpo a lo largo de cuatro décadas.
«Cuarenta años protegiendo a los demás son la mejor medalla que un policía puede lucir en el pecho», señalaron durante un acto cargado de emoción que pone punto final a una etapa histórica dentro de la comisaría de Ciutadella.
La escala ejecutiva, bajo mínimos
La marcha de Sánchez deja vacante una de las tres plazas de subinspector previstas en la estructura de la Policía Local de Ciutadella. Con esta jubilación, solo una de las tres plazas se encuentra actualmente ocupada de manera efectiva, la que ejerce el subinspector de Seguridad Ciudadana, Francesc Pallicer.
La situación pone de manifiesto las dificultades que atraviesa actualmente la escala ejecutiva del cuerpo. Cabe recordar que Diego Pastrana ocupa desde el año 2022 la plaza de inspector jefe de la Policía Local, cargo al que promocionó desde su anterior plaza de oficial nocturno.
Por otro lado, Ignasi Camps, quien durante años ejerció como inspector jefe de la Policía Local, se encuentra actualmente en situación de segunda actividad. A pesar de seguir vinculado al cuerpo, desarrolla exclusivamente funciones técnicas no operativas en la Jefatura, adscrito al área de Seguridad Ciudadana y Movilidad, sin participar en las tareas ordinarias de mando operativo.
Esta situación deja la estructura de mando en una posición especialmente delicada y obliga al Ayuntamiento a adoptar medidas para garantizar el relevo de los cargos ejecutivos y el correcto funcionamiento del servicio.
El Ayuntamiento prepara el relevo de los mandos
Según ha podido saber este medio, el Ayuntamiento está ultimando una bolsa de trabajo destinada a cubrir temporalmente puestos de subinspector mediante promoción interna entre los actuales oficiales del cuerpo. La convocatoria permitirá efectuar nombramientos provisionales por necesidades del servicio mientras se resuelven de forma definitiva las vacantes existentes.
No obstante, fuentes conocedoras de la organización interna explican que el consistorio deberá abordar paralelamente la cobertura de las plazas de oficial actualmente vacantes para mantener el equilibrio entre las diferentes categorías de la plantilla policial. La promoción de oficiales a subinspectores deberá ir acompañada del correspondiente refuerzo de los escalafones inferiores para evitar nuevos desequilibrios organizativos.
Varias opciones sobre la mesa
La bolsa que impulsa el Ayuntamiento permitirá disponer de candidatos para cubrir eventualmente las necesidades inmediatas de mando, pero la cobertura definitiva de la plaza vacante de subinspector podría llegar por diferentes vías administrativas.
Entre las opciones que contempla el consistorio se encuentra la convocatoria de un concurso-oposición de promoción interna para consolidar la plaza de manera definitiva. Esta es la fórmula habitual prevista para el acceso a los puestos de mando dentro de las policías locales.
Otra posibilidad sería recurrir a una comisión de servicios, mecanismo que permite incorporar temporalmente mandos procedentes de otras policías locales de Menorca o del resto de las Islas Baleares para ejercer funciones de responsabilidad mientras se resuelve el procedimiento ordinario de provisión de la plaza.
La jubilación de Lluís Sánchez coincide así con un momento clave para el futuro de la Policía Local de Ciutadella. Tras cuarenta años de servicio, el subinspector deja como legado una trayectoria marcada por la profesionalidad, el liderazgo y la dedicación al servicio público, mientras el cuerpo afronta ahora el reto inmediato de reforzar sus mandos y garantizar la continuidad operativa de la organización.

