Maria Jesús Bagur (Ciutadella, 1979) asume la alcaldía de Ciutadella en virtud del acuerdo suscrito entre las fuerzas progresistas en la moción de censura de julio de 2024, que permitió articular una mayoría alternativa en el Pleno y poner fin al gobierno en minoría del Partido Popular.
Con este relevo, el PSM Més per Menorca recupera la alcaldía para encarar el tramo final del mandato, después de los ocho años de alcaldía de Joana Gomila (2015-2023), la interrupción del primer año de legislatura con el gobierno en minoría del PP encabezado por Juana Maria Pons Torres (junio de 2023 – julio de 2024) y el año y medio de alcaldía socialista de Llorenç Ferrer (julio de 2024 – enero de 2026).
Formación y trayectoria profesional
Bagur es licenciada en Ciencias Ambientales. Desde que finalizó la carrera, en el año 2002, ha desarrollado su trayectoria profesional tanto en la administración pública —como técnica de Medio Ambiente— como en el tercer sector, en Cáritas Diocesana de Menorca, en el Taller Mestral.
En el año 2008 creó su propia empresa vinculada al medio ambiente. Entre 2019 y 2023 compaginó la actividad empresarial con su labor como concejala de Medio Ambiente, Disciplina Gubernativa y Actividades en el Ayuntamiento de Ciutadella. Actualmente es también portavoz del PSM Més per Menorca y cumple este año su sexto año como concejala en el consistorio.
En el ámbito personal, está casada y es madre de un hijo y una hija. Es definida en su entorno como una persona comprometida con la vida social y colectiva de Ciutadella, con una trayectoria marcada por la implicación cívica y la constancia.
Las áreas que asumirá como alcaldesa
Según la nota oficial del Ayuntamiento, Maria Jesús Bagur asumirá, además de la alcaldía, la gestión directa de las áreas de Cultura y Cementerios, reforzando un perfil de gobierno centrado en la gestión y en el seguimiento directo de expedientes concretos.
Este reparto se inscribe en la reordenación del equipo de gobierno derivada del relevo en la alcaldía, con Llorenç Ferrer como primer teniente de alcalde, Pere Fiol como segundo, Carla Gener como tercera y Sandra Moll como cuarta, mientras que Ester Mascaró queda fuera de las tenencias de alcaldía en el tramo final del mandato.
Un año y medio decisivo hasta 2027
La nueva alcaldesa afronta ahora un año y medio clave antes de las próximas elecciones municipales para culminar el pacto progresista y dotar de estabilidad al gobierno surgido de la moción de censura, después de que las mismas fuerzas no fueran capaces de llegar a un acuerdo al inicio de la legislatura.
No lo tendrá fácil. El Partido Popular ya ha activado abiertamente el reloj de 2027, con Juana Maria Pons Torres —hoy también directora insular— centrando el discurso en la preparación de la próxima cita electoral, después de haber sido apartada de la alcaldía por los mismos grupos que un año antes no consiguieron ponerse de acuerdo.
Gestión, perfil riguroso y equilibrio interno
Bagur llega a la alcaldía con un talante serio y un perfil riguroso, priorizando la gestión por encima de la escenificación política, una constante a lo largo de su trayectoria municipal.
Este enfoque quedó reflejado en su primer discurso como alcaldesa, en el que asumió el cargo con "honor y mucha responsabilidad" y situó a las personas en el centro de la acción política de un gobierno de izquierdas. Bagur reivindicó el papel de los ayuntamientos como administración más cercana a la ciudadanía y defendió la necesidad de cooperar con el resto de instituciones para garantizar servicios públicos de calidad y una financiación justa.
En su intervención también puso el acento en una gestión transparente, responsable y basada en la rendición de cuentas, antes de concretar algunos de los principales retos del municipio: el acceso a la vivienda, la atención a las personas mayores, la sostenibilidad ambiental y la lucha contra el cambio climático, así como la preservación del patrimonio y de la identidad cultural de Ciutadella.
La nueva alcaldesa defendió igualmente la necesidad de reforzar la participación ciudadana y de combatir la desafección política a través de la proximidad, la escucha activa y el diálogo constante con los barrios, como herramientas para reconectar la institución con la ciudadanía.
En este contexto, la alcaldesa deberá encontrar equilibrios no solo ante una oposición liderada por el Partido Popular, sino también dentro del mismo equipo de gobierno, en un escenario político abierto donde, más allá de la actual aritmética municipal, ya se empiezan a perfilar nuevas dinámicas y posibles proyectos políticos de carácter moderado en Ciutadella.
El tramo final del mandato será, por tanto, una prueba tanto de cohesión interna como de capacidad de gestión. Con el reloj de 2027 ya en marcha, la alcaldía de María Jesús Bagur no se juzgará tanto por las declaraciones como por su habilidad para convertir el pacto progresista en estabilidad política y resultados concretos para la ciudad.

