Las reservas hídricas de Menorca han experimentado una leve pero significativa mejora durante el mes de diciembre, con un aumento del 44% al 46%, según los últimos datos oficiales de la Dirección General de Recursos Hídricos del Gobierno balear.
El incremento consolida una evolución positiva a finales de año, pero no supone un cambio de escenario: la isla continúa mayoritariamente en situación de prealerta y se mantiene por debajo de los niveles registrados hace un año, cuando las reservas superaban el 50%.
Una mejora puntual dentro de un escenario frágil
El aumento de las reservas en Menorca se explica, principalmente, por un diciembre especialmente húmedo. Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la isla registró una precipitación media de 95,9 litros por metro cuadrado, un 10% por encima de los valores habituales del periodo.
Esta aportación ha favorecido la recarga de los acuíferos, especialmente en la unidad hidrogeológica de Migjorn, la principal reserva de agua subterránea de Menorca. A pesar de ello, los informes oficiales remarcan que la mejora es moderada y no altera el escenario general de prealerta.
— Dirección General de Recursos Hídricos del Gobierno de las Islas Baleares
Menorca, dependiente de los acuíferos subterráneos
A diferencia de otros territorios, Menorca depende casi en exclusiva del agua subterránea para el abastecimiento urbano y agrícola. Esta dependencia convierte a la isla en especialmente vulnerable a los episodios de sequía y a la sobreexplotación de los acuíferos.
La unidad hidrogeológica de Migjorn, que cubre toda la mitad sur de la isla, concentra la mayor parte de los recursos disponibles, pero también es la más expuesta a procesos de degradación asociados a la extracción intensiva.
La intrusión marina, un problema estructural conocido
Diversos estudios científicos han advertido desde hace décadas sobre la fragilidad de los acuíferos costeros de Menorca. Investigaciones del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) constatan un aumento progresivo de la intrusión marina, especialmente en las zonas cercanas a Ciutadella y Mahón.
Según estos trabajos, en algunos puntos del entorno de Ciutadella las concentraciones de cloruros han pasado, en pocas décadas, de valores cercanos a los 200 mg/L a registros que se acercan a los 5.000 mg/L, un indicador claro de salinización del agua subterránea.
— Instituto Geológico y Minero de España (IGME)
Sin margen para la relajación
Aunque las previsiones apuntan a que durante el mes de enero las reservas podrían continuar aumentando ligeramente, los técnicos descartan cambios relevantes de escenario a corto plazo. El índice global de la Demarcación Hidrográfica continúa por debajo de los valores de hace un año, un hecho que refuerza la necesidad de mantener criterios de prudencia.
La evolución histórica de las reservas en Menorca muestra un patrón recurrente de recuperaciones puntuales seguidas de descensos rápidos en periodos secos, una dinámica que evidencia que la mejora actual no resuelve los desequilibrios estructurales del sistema hídrico.
El paso del 44% al 46% es, por tanto, una buena noticia técnica, pero insuficiente para hablar de normalidad. En un contexto de temperaturas cada vez más elevadas y episodios de sequía más frecuentes, la gestión sostenible de los acuíferos sigue siendo el principal reto hídrico de la isla.

