Hay proyectos que definen una ciudad. Y luego hay proyectos que definen su incapacidad crónica para ejecutarlos. La estación de autobuses de Ciutadella pertenece, desgraciadamente, al segundo grupo.
Veinte años hablando de lo mismo
En enero de 2008, hace casi veinte años, ASCOME se reunía con el alcalde Llorenç Brondo para hablar, entre otras cuestiones de actualidad, de la "futura estación de autobuses". Ya era entonces un tema central. Ya era urgente. Ya era "inminente". Han pasado dos décadas largas. Y casi veinticinco años desde que el debate empezó a aparecer con fuerza en los programas electorales.
Y hoy, en 2026, seguimos hablando de la "futura" estación.
Ubicaciones, acuerdos y replanteamientos
En este tiempo ha habido de todo: propuestas en la Plaza de la Pau, ubicaciones junto al cementerio viejo, alternativas en Dalt des Penyals y en la antigua estación marítima, opciones en Sant Agustí de la Florida o la siempre presente Plaza de la Pau. Finalmente, la ubicación consensuada en la Vía Perimetral – Av. Josep Mascaró Pasarius se incorporó al Avance del PGOU en 2017 y se aprobó inicialmente. Nueve años después, el Plan General sigue sin culminarse.
Durante la legislatura 2015-2019 se adoptó un acuerdo plenario para fijar definitivamente esta ubicación e incluirla en el nuevo planeamiento urbanístico. Aquella debía ser la decisión que cerrara el debate. Aquel debía ser el punto final. Pero el punto final nunca llega.
De lo provisional estructural al anteproyecto eterno
Ya en 2014 se instalaban las primeras marquesinas en la Vía Perimetral como intercambiador provisional. Una solución temporal que con los años se ha ido consolidando con mejoras sucesivas. Lo provisional se ha hecho estructural. Y la infraestructura definitiva sigue en fase de anteproyecto.
Hace algunos meses el Consell de Menorca finalizaba un nuevo estudio de dimensiones y diseño: el anteproyecto con la estación detrás de los cines y la Sala Multifuncional, con aparcamiento subterráneo de dos plantas. Nueva partida presupuestaria. Nueva escenificación institucional. Nueva voluntad compartida.
Matices técnicos, más tiempo
Pero ahora, el Ayuntamiento emite una nota reafirmando, siempre primero, su colaboración con el Consell, pero advirtiendo de limitaciones técnicas en el acceso previsto, demasiado cercano a los cines municipales y con dificultades de maniobrabilidad para los vehículos pesados. Haría falta más terreno, más ajustes, más trámites.
Todo razonable. Todo técnicamente justificable. Pero también un nuevo episodio en la larga cadena de matices, advertencias y replanteamientos que año tras año acaban traduciéndose en el mismo resultado: más tiempo.
Una responsabilidad compartida
Han gobernado PP, PSOE, PSM, Gent x Ciutadella y diferentes coaliciones. Han cambiado consejeros, alcaldes y concejales. Han pasado siete alcaldes diferentes y 4 presidentes del Consell. Se han defendido ubicaciones con convicción y después se han abandonado por consenso. Se han anunciado inversiones. Se han incluido partidas en los presupuestos. Pero la estación no existe.
Lo más preocupante ya no es el retraso. Es la normalización del retraso. La sensación de que el proyecto siempre está a punto de empezar pero nunca empieza del todo. Que siempre falta un informe, una cesión, una expropiación, una alegación o una adaptación técnica.
De la indignación al escepticismo
Y mientras las administraciones "siguen trabajando en ello", los ciudadanos han dejado de sorprenderse. La indignación ha dado paso al escepticismo.
Ciutadella necesita una estación moderna, funcional y bien conectada con el centro si no quiere que el día que se inaugure nazca ya con problemas estructurales. Porque una infraestructura mal integrada puede convertirse en una oportunidad perdida.
Veinticinco años después, nadie se atreve a poner una fecha de apertura. Nadie quiere asumir un calendario cerrado. Todos trabajan en ello. Pero todavía no se ha construido.
Las infraestructuras no se hacen con notas de prensa. Se hacen con decisiones, plazos y responsabilidades. Y en este tema, Ciutadella lleva demasiados años esperando.

