La expulsión de Maite de Medrano de Vox y su paso a concejala no adscrita en el Ayuntamiento de Ciutadella deja al partido de extrema derecha sin ninguna representación institucional en el municipio, un año después de haber obtenido un escaño en el pleno en las elecciones de mayo de 2023. Esta nueva situación implica un ahorro directo para las arcas municipales que supera los 8.000 euros anuales, entre retribuciones personales y aportaciones públicas al grupo político.
A partir de ahora, De Medrano solo cobrará la dieta por asistencia a los plenos (264,15 €), mientras que dejará de percibir los 369,79 € mensuales que recibía por asistir a comisiones (237,72 €) y a la junta de portavoces (132,07 €), lo cual representa un ahorro de 4.437,48 euros anuales. Además, Vox también pierde las asignaciones que recibía como grupo municipal: una cuota fija de 275 euros mensuales, 30 euros por cada pleno ordinario y 366 euros anuales por concejal, que suman aproximadamente 3.660 euros al año.
El debate sobre el pacto antitransfuguismo entra en escena
Ahora queda por ver si alguno de los partidos con representación pedirá formalmente a De Medrano que renuncie al acta de concejala, basándose en los principios del pacto antitransfuguismo. Este compromiso político, asumido por la mayoría de fuerzas a nivel estatal, establece que los cargos electos que abandonan el partido con el que se presentaron no deberían mantener el puesto, ya que se considera que han vulnerado el mandato democrático de la ciudadanía.
El pacto también recomienda que estos cargos no sean tenidos en cuenta en la gobernabilidad ni se beneficien de recursos, cargos o visibilidad institucional.
De momento, no consta ninguna renuncia ni pronunciamiento por parte de De Medrano, que tampoco ha aclarado si piensa dejar paso a alguno de los nombres que la seguían en la candidatura de Vox: Purificación García Pinela, Gabriel de Olivar Oliver, Antonio Tobajas Pons y Eulàlia Petrus Camp. Queda por ver si el partido ultra intentará reactivar su presencia institucional a través de alguno de estos nombres, si finalmente se da la —poco probable— renuncia de la actual concejala.
Vox era el grupo minoritario que menos cobraba
Cabe destacar, sin embargo, que Vox era el grupo municipal que menos aportaciones públicas recibía: unos 3.600 euros anuales. Por el contrario, el Partido Popular encabeza la lista con casi 30.000 euros anuales, seguido de PSM–Més per Menorca y PSOE, con unos 16.500 euros cada uno. Ciutadella Endavant, con un concejal como Vox, cierra el listado con una cifra similar a la que ahora pierde Vox.
Con la expulsión de De Medrano, Vox desaparece completamente del panorama institucional de Ciutadella, un año después de haber accedido por primera vez.
A todo esto, a De Medrano se le suma también la pérdida de ingresos en el Consell, donde la consejera díscola dejará de percibir la dedicación parcial que le aprobó el Partido Popular de 32.448 euros anuales, la asignación de grupo de 1.338 euros mensuales, y el sueldo del administrativo del grupo contratado con un 65 % de dedicación y 17.828 euros anuales.
En total, entre Ayuntamiento y Consell, la salida de De Medrano de Vox supone un ahorro público superior a los 54.000 euros anuales.

