El 28º Menorca Jazz Festival acoge este sábado 2 de mayo una de las propuestas más sólidas del cartel: el Manuel Álvarez Trio, que presentará su último trabajo Nuestro propósito en el Auditorio de Ferreries (20:30 h). Se trata de un proyecto que se inscribe claramente en la tradición del swing y el jazz clásico, con una apuesta por la elegancia formal y el trabajo colectivo propio del trío acústico.
Manuel Álvarez (Barcelona, 1967) es un músico con una trayectoria consolidada dentro de la escena jazzística europea. Aunque se inició de manera autodidacta con el bajo eléctrico, se formó posteriormente en el Taller de Músics y se graduó en la ESMUC en el año 2008. Su desarrollo como contrabajista ha sido en gran parte autodidacta, complementado con clases puntuales de maestros como Pierre Boussaguet o Javier Colina.
Su carrera se ha centrado principalmente en el jazz, a pesar de incursiones en otros estilos como el flamenco, la música latina o el folk. Uno de los puntos clave fue su incorporación a la Barcelona Jazz Orquestra en 1997, con la que giró y grabó con músicos estadounidenses de primer nivel.
Un elemento relevante del concierto es la presencia del pianista Ignasi Terraza, con quien Álvarez mantiene una relación musical de décadas. Ya en 1998 formó parte de su trío, con el cual actuó en diversos países europeos y grabó varios trabajos. En Ferreries, esta complicidad se recupera en formato de trío, con Mark Taylor a la batería.
Desde 2010, Álvarez reside en Londres, donde se ha integrado plenamente en la escena jazzística local. Ha trabajado con artistas como Ray Gelato, Claire Martin o Nigel Price, y ha actuado en espacios de referencia como el Ronnie Scott’s Jazz Club, consolidando una trayectoria internacional sólida.
El disco que presenta en el festival, grabado en 2025, es su segundo trabajo como líder después de Con una ranura (2008), dedicado a Ray Brown. En este nuevo proyecto, Álvarez reafirma una línea estética clara: repertorio que combina estándares con composiciones propias, interpretados con rigor, sentido del tiempo y cohesión de grupo.
Actualmente, el músico vive entre Londres y Menorca, isla con la que mantiene una relación activa también desde la vertiente organizativa. A través de la Asociación Clariana, ha impulsado diversos proyectos e iniciativas musicales, consolidando un vínculo directo con el territorio.

