Fue una velada preciosa, una noche de nostalgia, recuerdo y estima. La cantautora Maria Àngels Gornés presentó el nuevo disco «De bat a bat», un trabajo con doce temas basados en doce poemas del añorado Joan F. López Casasnovas, su primo poeta, fallecido hace poco más de dos años. La organización del 52.º Festival de Música de Verano, impulsado por Joventuts Musicals de Ciutadella, acogió con el corazón abierto el concierto de presentación, tal como explicó la presidenta de la entidad, Pilar Carreras, quien con un tono emocionado recordó el vínculo de vecindad y familiaridad que les unía con el poeta.
El Claustro del Seminario se llenó para aplaudir una voz admirada desde hace casi cinco décadas y para no perderse el homenaje que la artista ciutadellenca ha dedicado a la obra poética de quien firmaba también como Pere Xerxa. La voz que ha musicado a los poetas insulares sonó tierna y sensible, limpia y clara, como cuando se inició en aquellos lejanos años setenta. Entre el público había muchas de las personas que conocieron bien a Joan López, así como familiares, mientras Gornés contaba con el acompañamiento de su hijo, Guiem Soldevila —responsable también de la producción y los arreglos—, y del violonchelista Pau Cardona.
El disco recoge versos que muestran buena parte de la humanidad del poeta, desde la intimidad más personal hasta la rebeldía ante las injusticias, pasando por el amor incondicional a la isla que siempre poetizó con el corazón. La noche se abrió con «Nocturn», una balada suave que introdujo los compases tranquilos con los que está musicado el trabajo. Gornés explicó que, a pesar de haber cantado siempre las letras de su primo, este disco es íntegramente suyo y que se trata de un proyecto muy especial del cual se siente profundamente satisfecha.
La propuesta fue alternando las diferentes temáticas. «Margarides en primavera» se convirtió en un canto a los contornos de la isla y a la contemplación de sus espacios, igual que «Pont d’en Gil» o «Sonet tardoral», mostrando la mirada más idílica de López vestida de su lenguaje lírico. «Geografies urbanes», un poema de 1989, fue un abrazo sonriente a la infancia, con unos acordes delicados que conducían ligeramente por las calles antiguas de Ciutadella. Momentos especialmente tiernos llegaron con «Raó d’amor», donde la conjunción entre letra y música fluía con naturalidad, y con «Cançó d’Estiu», interpretada junto con Guiem Soldevila, otra joya de la creación compartida Gornés-López.
La sensibilidad vocal y musical de Maria Àngels Gornés terminó de dar textura y profundidad a piezas como «L’etern retorn», que hizo brotar emociones contenidas. La cantautora tiene un don especial para leer la música escondida dentro de las palabras y convertirla en interpretaciones redondas, con una elegancia serena que elevó cada poema. Un gozo escucharla en directo.
La selección de los poemas del disco fue cuidadosa y diversa. «La casa», interpretada al inicio, es un precioso canto de amor doméstico, de una sencillez sobrecogedora, que habla del hogar y del cariño a los suyos. La generosidad se hace presente en «De bat a bat», tema que da título al disco y que abre simbólicamente las puertas del corazón del poeta, con unos versos que resumen su manera de entender la vida y la acogida.
La vertiente más combativa de Joan López también tuvo su espacio. «Oració per fer que torni el Quixot» es una de las canciones rebeldes del disco, entonada como un cántico de protesta alegre y pacífica, mientras que «Ni un pam de net» se convirtió en un clamor en defensa del territorio, muy celebrado por el público, contra la especulación que amenaza los valores colectivos.
En diversos momentos, Gornés salió del disco para mirar atrás y recuperar clásicos. «Mariners sense barca», un himno de la poesía musicada menorquina, arrancó el aplauso más largo de la noche e hizo presente, una vez más, la figura tan querida del poeta. Después de un final intensamente ovacionado, aún hubo tiempo para los bises: «Àncora / arrels», canto a la fiesta ciutadellenca y al corazón santjoaner de Joan López, y finalmente «Romanç de l’autonomia», que cerró la velada bajo un cielo oscurecido donde parecía chispear, como una llama agradecida, la estrella del recuerdo.
Que el legado de nuestro poeta nos sobreviva y que la voz melosa de su prima cantante continúe resonando muchos años más.

