Menorca ha vuelto a proyectar su identidad gastronómica más allá de la isla con una destacada participación en el World Food Gift Challenge 2026, celebrado en Creta, y lo ha hecho convirtiendo patrimonio, territorio y memoria en una carta de presentación internacional que ha culminado con un reconocimiento.
La participación de Menorca Región Europea de Gastronomía ha sido premiada con el galardón a la Mejor protección del patrimonio gastronómico gracias a Mirant Pregonda, una propuesta del proyecto vitivinícola Morvedra que reivindica variedades recuperadas, paisaje y biodiversidad.
Un vino que explica un territorio
El producto galardonado es una elaboración hecha a partir de variedades de premsal blanc y malvasía cultivadas en la finca de Sant Josep, en Ferreries, con orientación hacia Cala Pregonda.
Pero el proyecto va más allá del vino. La bodega trabaja especialmente en la recuperación del calop blanc, una variedad ancestral menorquina que había desaparecido prácticamente del paisaje agrícola y que hoy vuelve a formar parte del relato vitivinícola de la isla.
Más que un producto gastronómico, Mirant Pregonda presenta una manera de entender el territorio, vinculada al paisaje, la biodiversidad y la recuperación del patrimonio agrícola.
Cuatro propuestas para explicar Menorca
Menorca se presentó al certamen internacional con cuatro proyectos diferentes, todos ellos construidos sobre una misma idea: entender la gastronomía como una expresión de patrimonio cultural vivo.
Entre las iniciativas seleccionadas se encontraba también el Fumet de pescado, impulsado por Sa Llotja de Mahón y s’Ambosta Obrador, una propuesta basada en la cocina de aprovechamiento que transforma la morralla en un producto de valor gastronómico y económico para el sector pesquero.
También se presentó el Plat-Era, creado por Marc Marcet a partir del proyecto del Joven Chef Menorquín 2025, inspirado en la arquitectura tradicional menorquina y en el paisaje de piedra en seco.
La propuesta más singular fue probablemente Destilador, una pieza que conecta artesanía, historia y sostenibilidad. El proyecto recupera un antiguo sistema de filtración y potabilización de agua documentado por el Archiduque Luis Salvador y reinterpretado a partir del trabajo conjunto de diversos artesanos menorquines.
Menorca exporta patrimonio, no solo productos
La presencia de Menorca en el World Food Gift Challenge confirma una estrategia que va más allá de la promoción alimentaria convencional.
La isla sigue apostando por presentarse internacionalmente a través del relato que une gastronomía, paisaje, sostenibilidad y patrimonio inmaterial, una línea que mantiene vivo el espíritu del proyecto de Menorca Región Europea de Gastronomía.
La participación ha contado con el apoyo del departamento de Economía del Consell Insular de Menorca.

