Es Born volverá temporalmente a los coches. La resolución judicial conocida este jueves obliga al Ayuntamiento de Ciutadella a ejecutar la restitución de la configuración anterior a la peatonalización, con circulación rodada, aparcamientos y zonas de carga y descarga, mientras continúa abierta la batalla judicial sobre la legalidad de fondo de la transformación de la plaza.
El juzgado de lo contencioso-administrativo número 4 del Tribunal de Instancia de Palma ha desestimado el recurso de revisión presentado por el consistorio contra el decreto de 7 de julio de 2026. El Ayuntamiento ha comunicado que acatará la resolución y procederá a ejecutarla, de modo que la plaza deberá recuperar provisionalmente la configuración que tenía antes de la peatonalización iniciada en julio de 2025.
La restitución afectará tanto a la circulación y los aparcamientos como a las zonas de carga y descarga. También implicará la retirada de las terrazas que se habían autorizado a raíz de la nueva configuración del espacio.
El problema no es la facultad de peatonalizar
La resolución judicial introduce, sin embargo, una precisión especialmente relevante para entender qué está pasando con es Born. Según la misma sentencia, el debate no cuestiona la facultad del Ayuntamiento para decidir la peatonalización de la plaza.
El conflicto se sitúa en otro punto: la necesidad de que esta decisión cuente con el correspondiente título habilitante administrativo. Es decir, la controversia judicial no determina que Ciutadella no pueda convertir es Born en un espacio para los peatones, sino que cuestiona que la transformación ejecutada dispusiera de la cobertura administrativa necesaria en los términos exigidos.
Esta distinción es fundamental porque deja abierta la puerta a una nueva tramitación. La resolución obliga ahora a revertir la situación, pero no convierte la peatonalización en una actuación jurídicamente imposible ni impide que el Ayuntamiento vuelva a impulsarla mediante el procedimiento administrativo correspondiente.
Es Born volverá a los coches, pero el proyecto no desaparece
El resultado inmediato será visible en las calles: los vehículos recuperarán el acceso a la plaza, volverán los aparcamientos de libre disposición y las zonas de carga y descarga, mientras que las terrazas vinculadas a la nueva configuración deberán desaparecer.
Pero esta fotografía puede tener carácter provisional. Si la cuestión que ha provocado la reversión es la falta del título habilitante necesario, el escenario que queda abierto es que el Ayuntamiento pueda volver a tramitar la transformación de la plaza, corrigiendo administrativamente aquello que los tribunales han considerado insuficiente esta vez.
Dicho de otra manera: las mismas cartas continúan sobre la mesa. La resolución judicial no elimina la facultad municipal de decidir sobre el uso del espacio público ni impide, por sí misma, que es Born pueda volver a ser destinado a los peatones.
Solo hará falta volver a pulsar las teclas administrativas
Esto sitúa el conflicto en un terreno diferente del que podría parecer después de ver los coches volver a la plaza. El proyecto de peatonalización no queda necesariamente liquidado: queda interrumpido por una cuestión administrativa que el Ayuntamiento deberá resolver si quiere volver a poner en marcha la misma transformación.
El consistorio defiende que disponía de diferentes instrumentos normativos para dar cobertura a la reordenación, entre ellos la Ordenanza de tráfico aprobada en junio de 2025, la modificación de la Ordenanza de ocupación de la vía pública y las previsiones del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico Artístico de Ciutadella (PEPCHA).
Los tribunales, sin embargo, no han dado por buena esta cobertura en el procedimiento que ha desembocado en la actual obligación de restitución. Y esta es, precisamente, la tecla que el Ayuntamiento deberá volver a tocar si quiere recuperar el proyecto.
La batalla judicial continúa en el Supremo
La decisión conocida ahora tampoco pone punto final al conflicto. El Ayuntamiento mantiene abierta la vía del recurso de casación ante el Tribunal Supremo, donde intentará defender la legalidad de la reordenación y la suficiencia de los instrumentos administrativos utilizados.
Por tanto, hay que diferenciar entre la ejecución inmediata de la resolución y el resultado definitivo de la batalla jurídica. Es Born debe volver ahora a la situación anterior, pero aún no está escrito que esta sea la configuración definitiva de la plaza.
La plaza, en el centro de la batalla política
La cuestión judicial acaba teniendo también una derivada claramente política. La peatonalización de Es Born ha sido una de las decisiones urbanas más visibles del actual mandato y ha generado una fuerte controversia entre quienes defienden recuperar el espacio para los peatones y quienes se han opuesto a la transformación.
Ahora, los tribunales obligan a dar un paso atrás por una cuestión relacionada con la cobertura administrativa de la actuación. Pero la misma resolución deja claro que el debate sobre si el Ayuntamiento puede decidir peatonalizar la plaza es otro.
Y aquí aparece inevitablemente el calendario político. Con las elecciones municipales de 2027 cada vez más cerca, Es Born vuelve al centro del debate ciudadano: los coches volverán ahora, pero la decisión sobre qué Born quiere Ciutadella para el futuro volverá a estar sobre la mesa.
La batalla política no ha terminado. Más bien, vive ahora el pistoletazo de salida con la vista puesta en las elecciones municipales de 2027. El gobierno progresista ha errado el tiro en la tramitación administrativa de la peatonalización y 22 empresarios de Ciutadella han conseguido hacer valer judicialmente este error formal para forzar la restitución temporal de la plaza.
Pero es importante precisar qué han conseguido y qué no. La resolución no cuestiona la facultad del Ayuntamiento para decidir la peatonalización de Es Born ni establece que la plaza no pueda ser destinada a los peatones. El problema es la falta del título habilitante necesario y, por tanto, una cuestión vinculada al procedimiento administrativo seguido para ejecutar la transformación.
Dicho de otra manera, los tribunales han hecho volver a los coches porque el Ayuntamiento no ha ejecutado correctamente el proceso administrativo necesario, pero no han cerrado la puerta a una nueva peatonalización. Si el consistorio consigue completar ahora los trámites y obtener el título habilitante correspondiente, el proyecto podría volver a ponerse sobre la mesa.
Los demandantes tampoco han conseguido recuperar la circulación de los autobuses, una de las reivindicaciones planteadas durante el conflicto.
Es Born vuelve así a los coches, pero no necesariamente para quedarse. La batalla judicial ha obligado a dar un paso atrás por una cuestión formal; la batalla política, en cambio, apenas comienza. Con las elecciones municipales de 2027 en el horizonte, la plaza vuelve a convertirse en uno de los grandes escenarios del debate político de Ciutadella.

