Una mujer tapada con burka junto a otra con el cabello suelto y camiseta de tirantes.
Encima, la pregunta: «¿Qué España quieres?» y el logotipo de Vox Baleares. La imagen, que ya desató una tormenta política en Almería y encendió la polémica en Mahón hace solo unas semanas, preside ahora una nueva
valla de 8x3 metros instalada en Es Mercadal, a pocos metros del cuartel de la Guardia Civil y bien visible
desde la carretera general.
La ubicación no es casual. Situada en el corazón geográfico de Menorca, la valla busca impactar en un punto de paso
obligado para residentes y visitantes. El mensaje es el mismo, pero el contexto cambia: un municipio gobernado
por una fórmula insólita, con la Entesa al frente y el apoyo del Partido Popular, que comparte
responsabilidades de gobierno. Una combinación política que añade aún más tensión a un debate que trasciende
los límites locales.
La polémica de Mahón, todavía viva
La memoria de la valla de Mahón todavía es fresca. Allí, su proximidad al colegio Mateu Fontirroig provocó
la indignación de la comunidad educativa y la denuncia de Ara Maó, que la bautizó como «la valla de
la vergüenza». Días después, la lona aparecía cubierta de pintura con los colores de la bandera palestina,
convirtiéndose en símbolo de rechazo. El alcalde Héctor Pons (PSOE) admitió entonces que estudiaba fórmulas para
retirarla porque «fomenta el racismo y va contra la convivencia».
Ahora el foco se desplaza a Es Mercadal, donde la ordenanza municipal es clara: toda publicidad estática debe
disponer de licencia previa y cumplir unos requisitos estéticos y ambientales. En caso contrario, la alcaldía puede
ordenar su retirada y sancionar con multas de hasta 900 euros. El soporte forma parte de la red de publicidad
estática que gestiona una empresa privada en la isla, pero el debate gira ahora en torno al contenido: ¿puede un
mensaje político que vincula la inmigración con la "sustitución cultural, la inseguridad y la violencia" encajar
con los valores de respeto y convivencia que exige la ley?
Fiscalía y ayuntamientos en alerta
La Delegación del Gobierno en las Islas Baleares ha puesto en conocimiento de la Fiscalía la campaña de Vox en
diversos municipios, para que valore si puede constituir un delito de odio. Al mismo tiempo, ha recomendado a los
ayuntamientos que comprueben si estas vallas se ajustan a la normativa vigente. Podemos Menorca también ha anunciado
que llevará el caso a la Fiscalía. Y en verano, el cartel ya encendió las alarmas en Almería, donde Vox añadió
los logotipos del PP y del PSOE al burka de la mujer.
Con esta nueva valla en Es Mercadal, Vox consigue lo que buscaba: volver a poner el debate migratorio
en el centro de la agenda y hacerlo desde una imagen que divide y sacude conciencias. Mientras tanto, a unos
centenares de metros de distancia, en una calle del pueblo, una bandera palestina ondea discretamente al viento.

