La vivienda se ha convertido en el principal cuello de botella del crecimiento económico de Menorca. Aunque la isla ha cerrado el tercer trimestre de 2025 con una actividad muy intensa e indicadores globales positivos, la falta de vivienda principal y la escalada sostenida de los precios condicionan el mercado laboral, la actividad empresarial y la capacidad de sostener el modelo económico actual.
Esta es una de las conclusiones centrales delInforme trimestral de Coyuntura Económica de Menorca – 3T 2025, publicado el pasado 23 de diciembre por elOBSAM en el marco del proyecto de Diagnóstico Económico de Menorca. El estudio describe una economía robusta, pero cada vez más tensionada por factores estructurales que actúan como un techo real a su desarrollo.
La vivienda, el límite estructural del modelo
Según el informe, el desajuste entre oferta y demanda residencial se ha agravado de manera notable en los últimos años. Aunque el parque total de viviendas en Menorca ha crecido un 43% entre 1991 y 2021, la vivienda principal —la realmente accesible para la población residente— prácticamente se ha estancado (+2% entre 2011 y 2021). En cambio, las viviendas no principales (segundas residencias, uso temporal o vinculado al turismo) han aumentado un 46%.
Actualmente, solo el 62% del parque de viviendas de la isla se destina a residencia habitual, una proporción claramente inferior a la media estatal. Esta realidad reduce la oferta disponible e incrementa la presión sobre los precios, especialmente en municipios como Ciutadella.
Precios disparados y nueva oferta insuficiente
La evolución de los precios refleja esta tensión estructural. Entre 2014 y 2025, el precio de la vivienda en Menorca ha aumentado entre un 120% y un 160% en la mayoría de los municipios, con incrementos especialmente intensos en Ciutadella, Ferreries y Es Migjorn Gran. Estas cifras se sitúan muy por encima de la media de las Islas Baleares (+106%) y del Estado (+38%).
A pesar del aumento de la actividad constructiva —con un incremento del 15,8% en la superficie visada durante el tercer trimestre—, el número de viviendas nuevas cae casi un 30% respecto al año anterior. El informe señala que la actividad se concentra sobre todo en reformas, ampliaciones y vivienda de alta gama, sin generar una oferta significativa de vivienda asequible o de primera residencia.
El impacto directo sobre el mercado laboral
Este escenario residencial condiciona de manera directa el mercado de trabajo. Aunque la afiliación alcanza las 45.383 personas —la cifra más elevada registrada en un tercer trimestre— y el paro baja hasta las 1.597 personas, Menorca opera muy cerca de la plena ocupación estructural.
La falta de vivienda a precios asumibles limita la llegada de nueva mano de obra y dificulta la expansión de sectores intensivos en personal como la construcción, la hostelería o los servicios. Esta rigidez se refleja también en una menor rotación laboral, con una reducción del número de contratos del 2,1% interanual.
Una economía a pleno rendimiento durante el verano
A pesar de estos límites, la economía menorquina ha funcionado a pleno rendimiento durante el tercer trimestre. La demanda eléctrica llega a los 173,3 GWh, el dato más elevado de la serie, con un incremento del 3,9% interanual y valores superiores a los de 2019. La movilidad interna y los flujos de visitantes también se mantienen en registros muy elevados, confirmando la intensidad de la actividad durante la temporada alta.
En cuanto a los precios, el IPC se sitúa en el 3% interanual, pero con una presión persistente en bienes esenciales como la vivienda, la restauración y los alimentos, hecho que mantiene tensionado el coste de vida de los hogares.
Turismo rentable, pero muy concentrado
La temporada turística del tercer trimestre confirma la fortaleza del sector, con cerca de 1,19 millones de viajeros y más de 981.000 turistas, así como una rentabilidad hotelera en máximos históricos. El RevPAR alcanza los 184 euros y la tarifa media (ADR) los 204 euros.
Sin embargo, el informe constata que no hay avances significativos en la desestacionalización. La ocupación fuera de los meses punta se mantiene en niveles similares a los de 2019, mientras que la Presión Humana Diaria supera los 175.000–180.000 habitantes en días punta, duplicando la población residente e intensificando las tensiones territoriales y sociales.
Una economía fuerte, pero con techo
Las conclusiones del OBSAM dibujan una Menorca económicamente sólida, con un crecimiento anual previsto en torno al 2,5%, pero limitada por factores estructurales como la vivienda, la falta de mano de obra y la estacionalidad. Sin una actuación decidida en estos ámbitos, el informe advierte que la capacidad de progreso futuro quedará condicionada.
El estudio ha sido elaborado por Joan R. Sánchez Tuomala i David Serra Hidalgo, con la coordinación de David Carreras Martí, director del OBSAM, dentro del proyecto de Diagnóstico Económico de Menorca.

