El próximo 4 de septiembre, las máscaras rojas y la percusión vibrante de los Myotragus Dimonis llenarán las calles de Lekeitio, en la costa vasca, en un espectáculo de fuego que promete sorprender y cautivar. La colla de fuego de Ferreries ha sido invitada a participar en un correfoc dentro de las fiestas de verano de esta localidad de Vizcaya, en un acto de intercambio cultural que conecta tradiciones populares de los Países Catalanes y Euskadi.
Este viaje supone mucho más que una actuación fuera de casa: es una muestra viva de cómo la cultura festiva menorquina puede cruzar fronteras y hablar en lenguajes compartidos como la música, el fuego y la fiesta. El Ayuntamiento de Ferreries y la Consejería de Turismo del Gobierno balear han hecho posible esta salida, que posiciona a Myotragus Dimonis como embajadores de un folclore insular con personalidad propia.
Fuego que nace del pueblo
Pero antes de cruzar la península, el fuego de los Myotragus volverá a encenderse en casa. Será el 15 de agosto, en el marco de las Fiestas de San Bartolomé, cuando la colla ofrecerá su tradicional correfoc por Ferreries. Una cita ya imprescindible en el calendario festivo local, que cada año congrega a cientos de vecinos y visitantes, con la misma emoción renovada.
Todo empezó en el año 2010, cuando un grupo de jóvenes de Ferreries decidió crear la colla y realizar su primer correfoc para las fiestas patronales. El proyecto fue consolidándose y en 2013 añadieron una nueva cita anual por San Antonio, ya con recorrido propio e identidad definida.
Con una veintena de miembros y percusión propia, Myotragus Dimonis son hoy la segunda colla de fuego de Menorca. Su estilo es inconfundible: vestidos de negro, cubiertos por pieles rojas llamativas y máscaras personalizadas que dotan a cada demonio de una identidad propia e inquietante. El conjunto genera un espectáculo visual y sonoro que transforma las calles en un espacio mítico donde el fuego baila al ritmo de los tambores.
Un nombre con raíces
El nombre no es casual. Myotragus hace referencia al Myotragus balearicus, el animal prehistórico endémico de las Baleares, ya extinguido, que representa una conexión ancestral con el territorio. Esta evocación simbólica sirve como metáfora: del mismo modo que el Myotragus era único en el mundo, también lo es esta colla que, con su fuego, mantiene viva una cultura festiva propia y en evolución.
Fiesta con identidad, cultura con futuro
Los Myotragus Dimonis no son solo una colla de fuego; son una expresión del carácter de un pueblo que ama la fiesta y la reinventa, que mantiene la raíz pero juega con el presente, y que ahora se prepara para llevar este espíritu más allá del mar.
Desde Ferreries hasta Euskadi, el fuego menorquín camina, y enciende el interés por una isla que sigue sorprendiendo, también cuando quema.
