El presidente del Consell Insular, Adolfo Vilafranca, ha decidido incorporar a Juana Mari Pons Torres y a Joan Benejam como nuevos directores insulares en el gobierno insular. Los nombramientos, que se publicarán oficialmente en los próximos días en el BOIB, suponen un movimiento clave para reforzar áreas que el PP considera estratégicas, aunque los perfiles elegidos han generado algunas dudas sobre su idoneidad para los cargos.
Juana Mari Pons Torres, exalcaldesa de Ciutadella entre 2023 y 2024, será la nueva directora insular de Promoción Turística y Fondos Europeos. Su trayectoria profesional incluye la gestión de un negocio familiar de restauración y un largo recorrido como concejala del Partido Popular desde 2011. En el ámbito asociativo, ha sido presidenta de la Asociación de Bares y Restaurantes del Puerto de Ciutadella. A pesar de estas experiencias, sus responsabilidades actuales incluyen la gestión de proyectos complejos y estratégicos, como la reforma de S'Enclusa, la reconversión de l'Illa Plana y la compra del aeroclub. Unos retos que requieren un profundo conocimiento en materia de fondos europeos y sostenibilidad turística.
Por otra parte, Joan Benejam Escanellas ocupará la dirección insular de Servicios Generales. Benejam, que fue concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de Ciutadella entre 2023 y 2024, es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Barcelona, con un posgrado en Dirección Financiera por la Universidad Pompeu Fabra. Durante años ha trabajado en gestión financiera y ha sido docente en másteres de marketing. A pesar de tener un perfil más técnico que su compañera de partido, ahora será responsable de áreas transversales que incluyen servicios jurídicos, prevención de riesgos laborales, contratación e implantación de nuevas herramientas digitales.
Un 'ascenso' con mejoras salariales
Estos nombramientos también tienen implicaciones económicas. Los nuevos directores insulares percibirán 50.227 euros brutos anuales, un sueldo superior al que recibían como concejales en el Ayuntamiento de Ciutadella, donde Pons Torres cobraba 44.520 euros como alcaldesa. A esta retribución se añaden las dietas por asistencia a plenos municipales, que seguirán recibiendo como miembros del grupo municipal del PP.
¿Reforzando filas o premiando la lealtad?
El movimiento de Vilafranca no ha pasado desapercibido entre la oposición, que ve en estos nombramientos una estrategia para mantener a figuras destacadas del partido en puestos clave del Consell. Los cargos de confianza en el gobierno insular son a menudo objeto de polémica por el elevado coste y la poca transparencia en los criterios de selección. En este caso, las responsabilidades que recaen sobre Pons Torres y Benejam requerirán una capacidad de gestión que irá más allá de sus experiencias previas en política local o gestión empresarial.
Mientras el Consell defiende los nombramientos como necesarios para reforzar áreas estratégicas, la designación de estos cargos genera dudas entre sectores que esperaban perfiles más especializados para afrontar los retos que Menorca tiene por delante.

