La El análisis que publica Ciutadella Digital sobre el precio de la vivienda en la isla pone los pelos de punta. Menorca morirá de éxito. Es cuestión de tiempo. Pero si no se actúa ya: colapsará. PODEM fue el primero en denunciarlo hace ya años. Incluso, un consejero morado, Javier Ares, se atrevió a decir que la Isla debía avanzar hacia el decrecimiento. MÉS per Menorca fue la única de las formaciones políticas que secundó la tesis.
A día de hoy, han tenido que pasar más de ocho años, incluso el Partido Popular de Prohens parece que asume la realidad y la necesidad de decrecer, o al menos, no crecer más, como salvación para evitar la catástrofe. Pero no será suficiente con eso, harán falta también políticas valientes para revertir una situación que está cerca de ser ya irreversible.
Ciertamente, los gobiernos progresistas de los últimos años no supieron revertir una situación compleja, y que tiene muchos intereses detrás. Y si los gobiernos de izquierda no lo consiguieron, difícilmente con unos dirigentes ahora conservadores se logrará. Soy pesimista. Pero ojalá me equivoque.
Los precios de la vivienda en Menorca están fuera de control. En Ciutadella, el precio por metro cuadrado ha llegado a los 3.087 euros, con un aumento anual del 13,3%. ¡En Alaior, el incremento es del 27%! Esto es insostenible.
La vivienda es un derecho fundamental, como la sanidad y la educación. No podemos permitir que se haga negocio con un bien tan básico. Los inversores especulan, compran para revender y obtener beneficios escandalosos, mientras la gente local se queda sin opciones.
En Menorca, la presión de la compra extranjera agrava aún más la situación. ¡Es hora de decir basta! La vivienda no puede ser un mercado libre donde solo gana el mejor postor.
Pedimos medidas urgentes para regular el mercado inmobiliario. La vivienda debe ser accesible para todos. No podemos permitir que unos pocos se hagan ricos a costa del bienestar de la mayoría. ¡La vivienda es un derecho, no un negocio!

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