Las familias de los agentes de la unidad nocturna de la Policía Local de Ciutadella nos hemos animado a contar aquí una realidad un tanto invisible, pero que nosotras sufrimos a diario. No lo hacemos desde la política ni desde ningún interés partidista, sino desde la preocupación y la impotencia de ver cómo nuestras parejas y maridos trabajan cada noche en unas condiciones cada vez más difíciles, tanto para ellos como para el conjunto del municipio. Con esto, no queremos entrar ni alimentar debates políticos ni sindicales, simplemente queremos dar voz a nuestra experiencia.
En Ciutadella estamos entrando en plena temporada de verano, hecho que se traduce en un aumento considerable de la población, del ocio nocturno y diurno, de los conflictos y, en consecuencia, de los servicios en los que los agentes son requeridos. No obstante, este escenario contrasta con una plantilla nocturna que sigue trabajando con unos efectivos claramente insuficientes. Gran parte de las noches hay muy pocos agentes para cubrir todo el municipio y urbanizaciones, y hacer frente a avisos complicados y delicados, como peleas, episodios violentos o intervenciones de elevada tensión que preferimos no detallar aquí, todo ello sumado a las actuaciones rutinarias y asistenciales que también forman parte de su día a día.
Estamos hablando de personas que salen a la calle cada noche intentando llegar a todo, con una carga y una responsabilidad que a menudo resulta ser excesiva porque cuentan con recursos muy limitados. Y mientras tanto, desde casa, las familias vivimos pendientes del teléfono y con la preocupación constante de si estarán bien.
Lo que queremos dejar patente es que detrás de esta situación no solo hay una cuestión de servicio, sino también una realidad familiar que a menudo queda invisibilizada. Todos los agentes de la unidad nocturna son padres de familia con hijos menores de edad, y muchos de ellos con niños muy pequeños o en los primeros años de vida, etapas donde la presencia, el descanso y la conciliación familiar son especialmente relevantes.
Nuestros maridos y parejas trabajan siempre en turno fijo de noche y con los mismos días libres que el turno diurno. Pero el trabajo nocturno permanente conlleva unas implicaciones físicas, emocionales y familiares muy particulares que, como decimos, pasan desapercibidas, ya que el descanso real no siempre es suficiente y el desgaste se acumula con el tiempo.
Dormir de día no es descansar igual y vivir permanentemente a contrarreloj del resto de la familia tampoco. Todo esto acaba afectando inevitablemente a la conciliación familiar, al descanso y al tiempo de calidad con los hijos y la pareja, especialmente en familias con niños pequeños, donde la presencia, las rutinas y la corresponsabilidad se hacen más necesarias que nunca. En la práctica, esto significa para nosotras perder muchos momentos cotidianos que parecen pequeños, pero que son los que sostienen la vida familiar.
Por último, pero no menos importante, queremos hablar también de nuestro pueblo y de todas las personas que vivimos en él, porque esta problemática nos acaba afectando, de una manera u otra, a todos y todas.
Cuando una ciudad no dispone de los efectivos policiales suficientes durante la noche, la seguridad ciudadana difícilmente se puede garantizar en las mismas condiciones. Aumenta la sensación de inseguridad, se complican los tiempos de respuesta ante avisos y urgencias y, en determinados momentos, hay servicios que pueden quedar sin cubrir.
Y de esto, cualquier persona puede acabar sufriendo las consecuencias: una mujer que necesita ayuda urgente, un menor en riesgo, una situación violenta que involucra a personas inocentes o una emergencia donde cada minuto cuenta.
No queremos héroes agotados ni profesionales trabajando al límite. Queremos agentes protegidos, apoyados y con los recursos necesarios para poder garantizar un servicio seguro y digno para todos.
Cuidar a quienes nos cuidan también es una manera de cuidar a nuestro pueblo.
Carta firmada por familiares de agentes del turno nocturno de la Policía Local de Ciutadella
Georgina Salord
Águeda Leiva
Catalina Mascaró
Cristina Florit
Diany de Paula
Sonia Moll
Sheila Delgado
Eva Roman
* Ciutadella Digital publica íntegramente esta carta remitida por familiares de agentes de la unidad nocturna de la Policía Local de Ciutadella. El texto expresa exclusivamente la opinión de sus firmantes.

